FRAGMENTOS DE LOS POEMAS DE WILLIAM BLAKE

 El otro día, en clase de literatura universal, estuvimos leyendo este fragmento de los poemas de William, y me ha llamado mucho la atención por que en clase lo estuvimos comentando en grupos y cada persona sorprendentemente entendió un concepto diferente del poema.


Antes de empezar a hacer el poema, voy a subrayar las palabras que mas me han llamado la atención.


Tigre, ardiendo brillante en el bosque de la noche


¿Qué mano, que ojo inmortal fabricó tu cruel simetría?


¿En qué cielos en que simas ardió el fuego te tus ojos?


¿Quién urdió tu corazón?


¿Sonrió la ver su creación?


¿Fue quien hizo al cordero tu hacedor?


Tigre, tigre. Ardiendo brillante en los bosques de la noche


¿Qué mano? ¿Qué ojo inmortal fabricó tu cruel simetría?


 Ahora basándome en este fragmento voy a hacer un poema pero antes de un tigre voy a mencionar a un perro.


En el crepúsculo dorado de la pradera,

donde la brisa acaricia la piel ligera,

surge un perro, radiante, en su propia esfera,

su mirada, profunda, como hoguera.


¿Qué mano divina, con arte supremo,

tejió su pelaje, cual suave esquema,

y en qué cielos místicos, en algún extremo,

ardió la llama que ilumina su sistema?


En el bosque de la noche, entre sombras danzarinas,

su figura destila elegancia canina,

y en cada paso resuena una sinfonía,

como si el viento entonara una melodía.


¿Quién fue el artífice, el arquitecto de su esencia,

que urdió su corazón con sublime presencia?

¿Sonrió al ver su creación, esta noble presa,

o fue testigo de una obra maestra sin travesa?


Perro, perro. Resplandeciente en la penumbra,

tu lealtad es un faro, cual estrella que zozumbra,

y en la simetría de tu mirada profunda,

se revela el misterio de tu alma fecunda.


Sara




 



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